Un aspecto crucial de la implementación del Programa de
Acción es la necesidad de asegurar que todas las transferencias
de armas sean controladas en forma estricta por los Estados,
y que estos se sometan a cumplir con las obligaciones que el
derecho internacional les señala. Sabemos que la transparencia
es indispensable para asegurar que los gobiernos y la industria
de armas se responsabilicen de sus acciones.
Si se carece de controles y si no se cuenta con el apoyo de
todos los Estados, la transferencia irresponsable de armas continuará,
sirviendo de abastecimiento de armas para el tráfico ilícito,
alimentando conflictos, terrorismo, el aumento del crimen, la
amenaza a los derechos humanos, creando mayores peligros para
las comunidades y obstaculizando el desarrollo sostenible. Una
sola transferencia irresponsable puede destruir todo el trabajo
realizado por los gobiernos y por la sociedad civil. Puede borrar
nuestros avances en la destrucción de excedentes de armas,
en el fortalecimiento de la paz, en promover la seguridad y fomentar
el progreso humano. Demandamos que la transferencia irresponsable
de armas se detenga.
Los embargos de armas
Los estados deben de cumplir con seriedad sus obligaciones, incluyendo
aquellas que establece el Programa de Acción, para reforzar
los embargos de armas. Los ejemplos de sanciones ignoradas
son fáciles de encontrar: están documentados
en forma extensa en los Informes de las Naciones Unidas, como
por ejemplo Angola y Liberia.
También han habido casos donde los violadores de sanciones
han sido perseguidos: por ejemplo, el arresto en Eslovaquia de
vendedores de armas implicados en ventas de armas a Liberia.
Intentos como este de atrapar y sancionar a los vendedores y
traficantes son apoyados plenamente por la sociedad civil. Pero
esto no es suficiente: la mayoría de los Estados embargados
siguen recibiendo armas. Los Estados deben ser más proactivos,
tanto en forma individual como colectiva.
· Los Estados deben asegurar que los embargos de las
Naciones Unidas sean respetados por sus propias legislaciones.
Deben asegurar que las violaciones sean reconocidas como delitos
y que quienes irrespeten las sanciones sean perseguidos.
·
Los embargos deben extenderse a cada estado que transfiera armas
a los Estados sancionados.
·
Las Naciones Unidas deben considerar la instauración de
una Unidad de Sanciones con la función específica
de monitorear y con capacidad de hacer recomendaciones para mejorar
la implementación de los embargos.
·
Los embargos de armas de la ONU deben ser impuestos en forma
previa como una forma de prevenir los conflictos.
Desarrollo de procedimientos y criterios internacionales de
exportación de armas
Criterio de exportación
El Programa de Acción obliga a los Estados a: “revisar
las aplicaciones para autorizar las exportaciones de acuerdo
con los procesos y las regulaciones nacionales que …sean
consistentes con las responsabilidades de los Estados relevantes
bajo la ley internacional…”
Muchos Estados ya poseen procedimientos de evaluación
para autorizar las exportaciones de armas. En los últimos
dos años, algunos Estados han fortalecido los controles
existentes o han desarrollado procedimientos y criterios donde
no existían. Además, algunas organizaciones regionales
y multilaterales han desarrollado o mejorado criterios de exportación
y lineamientos para determinar si las exportaciones deben ser
permitidas.
La sociedad civil le da la bienvenida y apoya activamente estos
esfuerzos, y está involucrada en facilitar algunos. Sin
embargo, la transferencia irresponsable de armas continúa,
incluyendo, paradójicamente, a los estados que han estado
a la vanguardia de estos avances nacionales y multilaterales.
Muchos exportadores de armas, incluyendo los Estados Unidos,
han desarrollado nuevos vínculos para favorecer el comercio
de armas y han expandido otros en nombre de la Guerra internacional
declarada contra el terrorismo. En muchos casos, las armas fueron
facilitadas a pesar de que existía la preocupación
de que fueran mal utilizadas. Por ejemplo, en septiembre 2001
el Presidente George Bush estimó que su administración
podría dar cerca de $100 millones de dólares en
asistencia militar a Filipinas durante el año fiscal 2001-2002.
La transferencia aprobada desde finales de 2001 incluye a 350
M-203 lanzagranadas, 30.000 rifles M16 y 120.000 magazines de
municiones. El Informe anual de derechos humanos del Departamento
de Estado de los Estados Unidos informó que durante ese
periodo se cometieron serios abusos de parte del ejército
y de las fuerzas de policía filipinas, incluyendo ejecuciones
extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura, arrestos arbitrarios
y detenciones.
Los principales estados que manufacturan armas necesitan instituir
y reforzar esos controles. La mayoría de los estados son
productores de armas pequeñas y livianas, y virtualmente
todos tienen arsenales que pueden ser exportados a otros países.
Todos los estados deben asegurar que estas armas no lleguen a
las manos de quienes violan la ley internacional.
Las armas encuentran su ruta hacia los destinatarios indeseables
por muchos medios. Un ejemplo son licencias para la producción
externa (LPO). Esta es la práctica por la cual las compañías
con base en un país permiten y facilitan que una compañía
de otro país manufacture bajo licencia sus productos.
Por ejemplo, armas automáticas fueron exportadas de Turquía
a Indonesia al tiempo que se ampliaron los abusos a los derechos
humanos cometidos en Timor Oriental por los paramilitares anti
-independentistas con la complicidad de las fuerzas de seguridad
indonesas. La Unión Europea estaba en el proceso de establecer
un embargo de armas contra Indonesia, pero las armas fueron manufacturadas
bajo licencia de una compañía Anglo-Germana.
Los gobiernos deben solicitar a las compañías
que realicen aplicaciones para el establecimiento de licencias
de producción o co-producción en el exterior.
Seguridad de arsenales y transferencia de excedentes para armas
Las medidas para mejorar la seguridad y el manejo de arsenales
de armas pequeñas debe ser un esfuerzo central en el
combate del tráfico ilícito. En muchas regiones
el tráfico ilícito es alentado por los agentes
autorizados como fuerzas armadas, miembros de la policía
y de otras agencias estatales. Esto es un problema particular
en países afectados por la guerra, en áreas de
conflicto y en las sociedades post-conflictas donde la seguridad
de los arsenales es con frecuencia débil y las armas
pasan fácilmente desde países vecinos hacia destinos
bajo embargo. Es vital que todos los estados trabajen juntos
para garantizar la seguridad de los arsenales.
Uno de los factores relacionados con los arsenales de armas
pequeñas, las cuales son fáciles de perder y de
robar, es el fracaso de los estados en destruir aquellas armas
designadas como “excedentes”. Todos los excedentes
de armas en manos de las fuerzas armadas, de la policía
y las demás agencias autorizadas deben ser destruidos.
Cuando se han tomado decisiones para disponer de esas armas de
otra forma, debe garantizarse una transferencia responsable para
evitar que esas armas sean desviadas hacia países bajo
condición de embargo o que sus receptores las utilicen
para cometer abusos a los derechos humanos.
Sin embargo Rumania anunció en el año 2002 que
tuvo una intención de vender excedentes de armas porque
eran muy costosas de mantener y porque los beneficios de tales
ventas podrían usarse para pagar la modernización
militar que la OTAN promueve. En el ano 2001 el 63% de las exportaciones
de armas de Rumania consistían en armas pequeñas
y livianas y sus municiones. El gobierno de Rumania estableció públicamente
que Uganda recibió armas rumanas en el 2001. Además
de su Guerra civil, el uso de niños soldados y su historia
de violaciones a los derechos humanos, Uganda estuvo vinculada
al conflicto regional en la Republica Democrática de Congo,
donde las fuerzas Ugandesas fueron responsables de una amplia
y masiva violación de la ley internacional humanitaria.
Las fuerzas de Uganda también fueron acusadas de armar
y entrenar a fuerzas de la milicia local que han continuado las
masacres en el este de la República Democrática
de Congo.
Es crítico que los estados den seguimiento a lo que sucede
con las armas pequeñas y livianas que exportan para asegurarse
de que sus sistemas de control de exportaciones sean efectivos.
Este es justamente el papel que debe ser jugado por los certificados
de uso final y los sistemas de verificación. Los certificados
de uso final, donde el estado exportador verifique la entrega
de armas y monitoree su uso final, deben ser obligatorios. Los
importadores deben ser obligados a solicitar autorización
del estado exportador antes de que cualquier transferencia sea
autorizada.
Necesitamos un Tratado Internacional sobre el Comercio de armas
Algunos estados y grupos regionales han comenzado a asumir la
responsabilidad de controlar las transferencias de armas pequeñas
y livianas. Ellos han recusado transferencias de armas a criminales,
abusadores de derechos humanos o terroristas. Pero sus acciones
han sido debilitadas por los estados que permiten que las armas
sean vendidas a cualquiera. En un intento por poner fin a la
transferencia irresponsable de armas –sean excedentes
o nuevas manufacturas- un grupo de ONG acompañados por
un grupo de juristas internacionales está proponiendo
el establecimiento de un Tratado Internacional sobre el Comercio
de Armas. Este es un modelo para un tratado internacional vinculante
que establece un grupo de reglas básicas y procedimientos
para regular la transferencia intencional de armas. Está basado
en el principio de que los exportadores de armas tiene la responsabilidad
de asegurar que las armas no sean facilitadas a quienes violan
la ley internacional.
Algunos gobiernos están promoviendo los principios básicos
del tratado a nivel subregional, regional e internacional. En
octubre de 2003 una gran campaña internacional contra
las armas será lanzada por IANSA, Amnistía Internacional
y Oxfam.
Conclusión
Aquellos involucrados con actos de terrorismo, los abusos a los
derechos humanos y los crímenes de Guerra reciben mucho
más que el apoyo militar cuando reciben las armas. También
reciben una poderosa señal que los suplidores de armas
son capaces de ignorar sus responsabilidades de proteger los
derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
A través del fortalecimiento de las reglas y procesos
vinculantes se asegura que los estados actúen responsablemente
para controlar sus arsenales, la transferencia y la circulación
de armas pequeñas y livianas, la comunidad internacional
podrá reducir el flujo de armas hacia los abusadores de
derechos humanos y los belicosos. Solo así podremos construir
importantes barreras contra las atrocidades. Gracias.
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